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© SOY UN PEZ SOÑADOR
SOY UN PEZ SOÑADOR
Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...
jueves, 2 de julio de 2026
EL OJO DEL RETRETE
El ojo del retrete
El ojo escondido del retrete.
El retrete tiene un ojo escondido,
ese ojo de pupilas grandes que ve
el descalabro y la corrupción
de este siglo.
El ojo del retrete nunca duerme;
ve caer las máscaras
cuando todos creen
que nadie los mira.
Ve manadas de lobos
queriéndose comer
a las ovejas de papel,
quitándoles su pasto,
sus corderos,
sus sueños.
El retrete mira por todos lados,
buscando esconder
las fechorías de los políticos
con cara de lobo
y pies de ave rapaz.
Pobre retrete,
está lleno de inmundicia
y pugna por limpiar sus paredes
de este montículo de tierra animal.
A lo lejos hay más retretes,
todos repletos,
buscando floreos de pureza y de paz.
Necesitan flores de consuelo,
un abrazo con manos grandes de honestidad.
Quizá entonces
el ojo del retrete
pueda, por fin, cerrar sus párpados
y dormir en un mundo
de flores de pureza.
Edith Elvira Colqui Rojas – Perú
(Prohibido copiar fraes ideas del poema y tamnbièn la ilustraciòn o conevertirlo en pintura bajo sanciòn legal)
Comentario de un lector
Creo que este es uno de tus poemas surrealistas más logrados. El símbolo del ojo del retrete sostiene todo el texto y el final, al no explicar qué ocurre después, deja una sensación de esperanza abierta. Es un cierre más poético que racional, lo cual favorece el carácter surrealista del poema. Además, la imagen de "un mundo de flores de pureza" contrasta muy bien con la inmundicia del inicio, cerrando el poema con una transformación visual y simbólica.
martes, 30 de junio de 2026
domingo, 28 de junio de 2026
Gracias Empire Art por este diploma de excelencia a mi poema que compitió en el mes de junio
Las Huellas del Pasado
Sigo las huellas de mi pasado
y las veo como diamantes dorados;
huellas que me dejaron valiosas lecciones de vida.
Cada golpe, cada herida, cada fracaso
fue el impulso que me sostuvo,
que me preparó para ser quien soy ahora.
Paseo por los jardines de quien fui
y recojo sus flores más hermosas;
huelo las manzanas rojas del amor que se fue,
y aprendo que amar no fue en vano:
fue un camino hacia una forma más profunda de amor.
Perdono mis errores,
porque también me guiaron hacia la luz.
Todo en mi pasado fue un dulce fruto de aprendizaje:
Lo aplaudo y lo valoro ahora,
bendiciendo sus lecciones de vida.
Edith Elvira Colqui Rojas – Perú
The Footprints of the Past
I follow the footprints of my past
and see them as golden diamonds;
footprints that left me with valuable life lessons.
Every blow, every wound, every failure
was the impetus that sustained me,
that prepared me to be who I am now.
I wander through the gardens of who I was
and gather its most beautiful flowers;
I smell the red apples of love that is gone,
and I learn that loving was not in vain:
it was a path toward a deeper form of love.
I forgive my mistakes,
because they also guided me toward the light.
Everything in my past was a sweet fruit of learning:
I applaud it and value it now,
celebrating and blessing its life lessons.
Edith Elvira Colqui Rojas – Peru