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Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

martes, 4 de agosto de 2026

Gracias Almas libres








 



Rojas Elvira Sigue adelante, tu pasión y esfuerzo son un ejemplo


Sandra Mendoza mil gracias amiga linda
  • Responder
  • Gracias. Categoría: Poema gótico




    Mil gracias por este diploma por mi poema ISLA MALDITA de tipo gótico




    Mil gracias




    Gracias




    Mil gracias






    TRATO HUMANO PARA LOS INMIGRANTES (poema en apoyo a los inmigrantes del mundo en especial de EEUU)





    TRATO HUMANO PARA LOS INMIGRANTES

    No es justo detener a los inmigrantes
    por el simple hecho de huir del hambre,
    del desempleo
    o de la falta de las condiciones mínimas para vivir con dignidad.

    Luchan contra regímenes sin alma,
    contra la pobreza y la desesperanza,
    que los arrancan de sus familias
    y los obligan a emprender un camino incierto.

    Ser pobre no es un delito.
    Necesitar un trabajo digno
    y mejores oportunidades de vida
    tampoco lo es.

    Seamos humanos con los seres humanos.
    No los tratemos como si fueran animales.
    Son personas con sueños, necesidades y esperanzas.

    Alcemos nuestras voces
    en favor de los inmigrantes
    que solo buscan un trabajo honrado;
    no cruzan fronteras para hacer daño,
    sino para ofrecer un mejor futuro
    a quienes aman.

    Seamos solidarios.

    No son criminales;
    son hombres y mujeres
    que cargan sobre sus hombros
    el peso del hambre,
    la guerra, la pobreza
    o la falta de oportunidades.

    No deben ser tratados como delincuentes
    ni encerrados como si fueran una amenaza.
    Su único "delito"
    ha sido buscar un trabajo digno,
    un pan para sus hijos
    y un futuro lleno de esperanza.

    Las mentes egoístas,
    las conciencias endurecidas
    y los corazones sin compasión
    atentan contra quien es diferente.

    No debe existir distinción de razas,
    ni de nacionalidades,
    ni de colores de piel.

    Todos tenemos derecho
    a un trabajo digno,
    a una vida segura,
    a oportunidades justas
    y al respeto de nuestra condición humana.

    Digamos no al abuso,
    no a la discriminación
    contra los inmigrantes.

    Si deben regresar a sus hogares,
    que sea mediante un proceso justo,
    con respeto a sus derechos
    y con un trato verdaderamente humano.

    Detrás de cada inmigrante
    hay hijos que esperan un abrazo,
    esposas, esposos, madres, padres
    y familias enteras que anhelan su regreso.

    Merecen compasión,
    merecen justicia,
    merecen humanidad.

    Dios mío,
    ¿qué nos está pasando?
    ¿Por qué la misericordia,
    la solidaridad
    y la compasión
    parecen apagarse
    en el corazón del mundo?


    Palabras de la autora de este poema

     Edith Elvira Colqui Rojas


    Todos somos hermanos de la casa Tierra. Dios nos ha creado para apoyarnos, para ser felices, hermanados, no divididos. Cuando un semejante sufre falta de trabajo, hambre o necesidad, lo natural es apoyarlo, comprenderlo, no pegarle, reprimirlo o hasta acabar con su vida. Seamos humanos; de nada sirve tener países ricos en materia económica, pero muy pobres de alma, pues tienen un alma tan pobre que no saben compartir sus abundantes bienes u oportunidades. El racismo por raza debe ser condenado. Pensemos en las familias de los migrantes golpeados o desaparecidos. Hay justicia divina y daremos cuenta de nuestros actos, queridos amigos.