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SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

viernes, 25 de septiembre de 2026

SIMPRE LE OFRECERÉ FLORES A LA VIDA



SIEMPRE LE OFRECERÉ FLORES A LA VIDA

Siempre le ofreceré flores a la vida

Siempre le ofreceré flores a la vida, aunque a veces me haya vestido de lluvia; ella me dio más de lo que mi corazón de hojalata merecía.

Celebro vivir, celebro ver los pájaros, los niños, la luz, lo bello que aún queda de la naturaleza.

Nací para alegrar al mundo con mis versos, para acompañar alguna lágrima caída, para tender una palabra sobre el hombro del que sufre, para encender esperanza en la noche más oscura.

Agradezco a Dios el don de ser poeta, porque me dio voz cuando otras voces callaban, y un jardín de palabras para no dejar morir la esperanza.

Por eso, aunque tenga heridas, aunque las coronas se marchiten y los aplausos se los lleve el viento, seguiré sembrando margaritas y rosas, seguiré celebrando el milagro de estar aquí.

Y si alguna vez mi voz se queda en silencio, que mis versos hablen por mí: que digan que amé, que agradecí, que lloré y también reí, que caí muchas veces y muchas veces volví a levantarme.

Que tuve heridas, pero nunca dejé de soñar ni de luchar.

Y que, aun después de todas las lluvias, siempre le ofreceré flores a la vida.

Edith Elvira Colqui Rojas



VERSIÓN MÁS EXTENSA DE ESTE POEMA


Siempre le ofreceré flores a la vida,
aunque a veces me haya vestido de lluvia;
ella me ha dado más
de lo que mi corazón de hojalata
merecía.

Me ha dado coronas de gloria,
muchos sueños cumplidos,
muchas risas de sol,
aunque también muchas lluvias de agonía.
Pero le agradezco a Dios
por el maravilloso don de la vida.

Celebro vivir,
aunque a veces me sienta un poco partida.
Celebro ver los pájaros,
las gentes, los niños,
la luz que todavía se posa sobre las cosas,
lo bello que aún queda de la naturaleza.

Disfruto ver feliz a la gente;
su alegría también enciende una lámpara
en algún rincón de mi alma.

Nací para alegrar al mundo con mis versos,
para acompañar alguna lágrima caída,
para tender una palabra
sobre el hombro de quien sufre,
para hacerle compañía al corazón solitario,
para retumbar cuando la injusticia
brilla en la avenida.

Agradezco a Dios
el don maravilloso de ser poeta,
porque me dio vida en abundancia
en sus barcos de sueños;
me dio una voz
cuando otras voces callaban
y un jardín de palabras
para no dejar morir la esperanza.

Dios es mi refugio,
mi asidero cuando arrecian las olas,
cuando el sol parece no salir
y la noche se obstina en quedarse.

Y tengo un libro amigo,
el mejor de todos:
la Biblia,
alentando mis caídas,
levantándome del polvo
y susurrándome resurrección
cuando mi corazón ya no sabe
cómo volver a levantarse.

También agradezco a mis amigos,
a mis lectores,
a la gente de mi barrio,
a quienes alguna vez me tendieron la mano
y me ayudaron a seguir adelante.
A quienes creyeron en mí,
me acompañaron
y fueron, quizá sin saberlo,
pequeñas lámparas
en alguna de mis noches.

A todos ellos
les dejo mi gratitud
como quien deja flores
en la puerta de una casa querida.

Porque la vida también me dio
el amor de un hombre maravilloso,
dos hijos espectaculares
y la dicha de conocer
esas formas de amor
que no caben enteras en ningún poema.

Por eso no reniego
de cada lágrima salida de mis ojos.
Ahora comprendo que algunas fueron cinceles,
otras fueron lluvia,
otras, semillas.

Me forjaron el carácter,
me moldearon con paciencia,
me enseñaron a ser humilde,
a comprender el dolor ajeno
y a caminar más limpia de alma
hacia el cielo.

Porque todo pasa.

Las coronas se marchitan,
las riquezas se quedan atrás,
los aplausos se los lleva el viento
y un día todos iremos
desnudos de glorias y riquezas,
sin más equipaje
que el canasto invisible
de nuestras buenas obras.

Por eso, mientras tenga aliento,
seguiré sembrando margaritas y rosas.
Seguiré escribiendo
para quien necesite una palabra.
Seguiré celebrando el milagro
de estar aquí.

Y si alguna vez mi voz
se queda en silencio,
que mis versos hablen por mí.

Que digan que amé.
Que agradecí.
Que lloré y también reí.
Que caí muchas veces
y muchas veces volví a levantarme.

Que tuve muchas heridas,

pero nunca dejé de soñar ni de luchar.

Y que, aún después de todas estas heridas,

siempre le ofreceré flores a la vida.

#VIDA #DOLOR #TRABAJO #META #GRACIAS




Llora mi flor


Llora mi flor a lágrima viva,

llora mi flor,

sus pétalos no tienen rocío consolador.

 

Su fuente de dicha

se seca,

su vía sacra se oscurece,

su sol ya no resplandece.

 

Cuajada de pena,

su almohada compungida gime,

en sus sábanas duerme

el duende del desencanto.

 

Sus huesos rotos

buscan una primavera

y no la encuentran,

se quema el universo de sus fotos.


¿Qué algodón de consuelo

recibirá su pared derruida?

¿Qué Dios romperá el velo

de su vida suicida?


Como la flor seca del campo,

su aliento se muere, su boca luce amarga,

amasa llanto sobre llanto,

de vino de dolores se embriaga.

 

Clama al Altísimo por su vida,

un Ave María es botón de rosa

en su boca,

ni risa ni alimento le provoca.

¿Quién le ayudará a encontrar la salida?

 

¡Orad, montes, aves y flores!

La flor del campo se marchita,

orad por su casa de colores,

por su nube ilusa, plena de mariposas,

su sombra, con sed de vida, grita.

 

 

Edith Elvira Colqui Rojas – Perú 


Aquí tienen el poema en video musicalizado

(por favor, apóyenme en You Tube dándome me gusta, para seguir subiendo contenido para ustedes)




jueves, 24 de septiembre de 2026

Gracias




Rosa de Santidad





Rosa de Santidad

Desde el huerto perfumado de la humildad,
nace una rosa hermosa de santidad:
Rosa de Santa María,
flor bendita de Lima,
semilla de bondad,
orgullo de la cristiandad.

Fuego encendido en el amor de Dios,
alma caritativa, donación total,
fe obediente,
entrega sin final.

Rosa bendita, eres orgullo de nuestro Perú,
primera santa de América;
tu luz resplandece en la memoria,
trasciende el tiempo,
vive eternamente tu recuerdo
en tus obras y tu vida virtuosa,
de caridad y amor a Dios y al prójimo.

Tu perfume sagrado embriaga la fe,
como incienso puro que asciende al cielo.
Tu oración florece en cada corazón,
y tu ejemplo guía a los hombres al cielo.

miércoles, 23 de septiembre de 2026

Gracias




Gtracias Aire de Poesía Global




Cuadros de la muerte





Cuadros de la muerte

Entre los cuadros de la muerte baila el espejo de los desaparecidos, sombras con voz fulgurante, calladas por manos siniestras.

Sus barcas están nadando en dimensiones cuánticas, su sol ha fenecido, su vigor se apagó, pero su voz sigue hablando.

Sus miradas inquididoras nos esperan en la otra orilla de la nada donde la justicia sí tiene balanza y manos con guadaña.

Edith Elvira Colqui Rojas – Perú

Poema gótico en honor a la periodista ancashina, China Polo, candidata a la alcaldía, muerta por manos siniestras en Perú, y también para todos los desaparecidos por luchar por justicia social.