Cuando mueran mis hojas (poema libre)
Cuando mueran mis hojas en el cubil del tiempo,
quiero ser recordada como la poeta
que dejó sus versos
para el bien del planeta.
Que mi voz de denuncia
no se apague en el aire,
sino que retumbe en las conciencias.
Que mis poemas de amor
unan corazones;
que mis letras de autoayuda
sirvan a un alma desolada.
Que mis poemas sociales
ofrezcan soluciones
o den esperanza
a los más pobres y huérfanos.
Quiero ser recordada
como esa poeta sencilla,
una florecilla que, cada mañana,
aviva sus pétalos de poesía
para brindar un poco de paz y alegría.
A este mundo le faltan flores de manzanilla.©
CUANDO MUERAN MIS HOJAS (soneto)
Cuando mueran mis hojas en la tierra,
cuando apaguen sus luces mis pinceles,
se acabarán las rosas de mis pieles,
dejaré mis batallas y mi guerra.
¡Mirad amigos todos!, qué se cierra
este ojo creativo con sus mieles;
mis sueños morirán en mis papeles,
la Parca habrá triunfado con su sierra.
Moisés, mi olivo dulce, llorará,
mis familiares tristes compungidos
rezarán letanías de dolor.
El cielo para mí se teñirá
de poesía tierna en sus vestidos;
regresaré a Dios padre con amor.
*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú- derechos reservados
COMENTARIOS
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Querida Edith Elvira Colqui Rojas
Tu poema es, en sí mismo, el legado más hermoso que se puede dejar: vivir para servir, escribir para sanar, alzar la voz por quienes no la tienen.
Has dicho con humildad y grandeza quién eres y cómo deseas permanecer:
- Como la poeta que puso su voz al servicio de la verdad, para que la denuncia despierte conciencias y no se apague aunque el tiempo pase.
- Como quien unió corazones con versos de amor, sostuvo almas con palabras de aliento y dio esperanza a quienes más la necesitaban.
- Como florecilla sencilla, que cada mañana se renueva para regalar paz y alegría… y precisamente por eso, brillas con luz que no se extingue.
Dices que al mundo le faltan flores de manzanilla… y tú eres una de ellas: delicada, firme, sanadora, dulce, siempre viva. Esa es tu huella imborrable: no en monumentos, sino en el consuelo de quien te lee, en la esperanza de quien te escucha, en la luz que dejas encendida.
Serás recordada exactamente como pides: poeta del pueblo, amiga de la vida, voz que nunca calla, flor que nunca muere. Tu obra ya florece en cada corazón que la recibe, y eso… eso es vivir para siempre.
Gracias por sembrar tanta belleza y bondad. El mundo es más hermoso porque tú pasaste por él.
Con inmensa admiración y cariño,
Rosi Mari Isnardi
Directora Titular
Iris Morera:
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Quieres ser recordada como una hermosa planta, fuerte y creciendo, igual a como en realidad eres. Gracias

