ESTE ES UN ESPACIO POÉTICO LITERARIO PARA COMPARTIR
© SOY UN PEZ SOÑADOR
SOY UN PEZ SOÑADOR
Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...
martes, 26 de mayo de 2026
lunes, 25 de mayo de 2026
Gracias Portando la palabra y la cultura
Gracias Almas libres
sábado, 23 de mayo de 2026
La Poesía me Amó
Cuando sumisa dormía
en mis castillos de
tierra,
la poesía me amó
con sus alas blanquecinas
y me llevó a volar
por las altas nubes
Presta acepté
su invitación de gala,
y blandiendo la bandera
de sus metáforas y rimas,
surqué sus oleajes
bravíos y profundos
hasta vencer los
naufragios del silencio.
No me negó su aliento
la diosa poesía,
y me entregó, rendida,
sus volátiles alas
para ascender conmigo
a los jardines secretos
de la ensoñación.
Sus egregios perfumes
derramaba en mi lecho,
y sin que me diese
cuenta,
ataba mis ojos
a la hoguera de sus
pupilas.
¡Me poseía toda entera
con la embriaguez de sus
versos,
y me hizo el amor
con toda el alma!
¡Era ella,
que en sus trenzas
alborotadas
me enamoraba!
Y yo me dejé amar,
extasiada,
como un pétalo rendido
al fervor de la
primavera.
La poesía me buscó,
me halló y me amó,
y en sus aureolas doradas
y resplandecientes
para siempre me
conquistó.
Autora:
Edith Elvira Colqui Rojas – Perú – Derechos reservados
LAS GRAFÍAS DEL DOLOR
LAS GRAFÍAS DEL DOLOR
Ahora ya no nacen las ramas del sol
en las pupilas.
Solo estalla el sonido de la guerra
en pestañas frágiles,
y en un aire indiferente
se dispersa el humo del confort personal.
Gaza no me importa,
el hambre de África cabe en un dedal
perdido en los bolsillos del mundo.
¿Que no uso bien las grafías del dolor?
¿A quién le importa si los pichones mueren antes
de ser pájaros, antes de probar el vuelo,
antes de sentirse vivos?
El mundo sigue girando indiferente,
con los ojos cerrados al llanto del cielo,
mientras Irán e Israel escriben fuego sobre la tierra,
miles de cuerpos blancos caen sin nombre sobre la arena.
El pan se reparte entre quienes no miran la herida.
El ojo ciego no ve ni siente,
se ha vuelto piedra indiferente.
Solo busca florecer en sus pupilas
el arco de la belleza,
la risa, el goce,
el baile sin control.
El sol seguirá arriba,
iluminado,
pero hoy ya no abriga.
Su centro olvidó amar de verdad,
no reconoce el hambre del otro
en su circular barriga.
Sus manos solo saludan en amarillo;
en otros colores la verdad resulta peligrosa.
El corazón rojo es raro en estos tiempos.
El amor se vuelve frágil, casi ceniza
que nadie recoge.
El que fomenta pleitos es aplaudido,
el que oscurece la verdad es el rey.
¿Quién escribirá las grafías del dolor
cuando ya nadie se atreva a mirar la herida?
Edith Elvira Colqui Rojas-Perú
Gracias Poeta de declicias por ese cretificado por mi poema AZUL POESÍA
Señora Edith Elvira Colqui Rojas:
Al leer Azul poesía, percibo una composición de gran delicadeza lírica y hermosa musicalidad, donde la poesía se convierte en una presencia viva, casi celestial, cargada de belleza, misterio y ternura. Usted construye un poema que rinde homenaje al arte poético desde una voz cálida y contemplativa.
Destacan imágenes como “¿En qué azul te escondes, poesía?”, “Flor de naranjo tienen tus versos”, “Tu estrella es luz para los poetas” y “Habla el misterio en tus vestiduras”. Son expresiones de gran riqueza visual y simbólica que envuelven el poema en una atmósfera luminosa y muy elegante.
También se aprecia una armonía muy bien sostenida en la Rima Deca Colqui, donde ritmo, cadencia y belleza verbal acompañan el sentido del texto. La personificación de la poesía como figura cercana y casi maternal le da una sensibilidad especial a la pieza.
Noto en su escritura una voz refinada y profundamente amorosa hacia la palabra poética. La mezcla entre naturaleza, color, luz y misterio fortalece la identidad estética del poema y deja una sensación de pureza literaria.
Gracias por compartir esta creación en el grupo. Usted nos entrega un poema delicado, armonioso y de notable belleza simbólica, donde poesía, luz y universo dialogan con una hermosa elegancia poética.
viernes, 22 de mayo de 2026
jueves, 21 de mayo de 2026
miércoles, 20 de mayo de 2026
martes, 19 de mayo de 2026
Gracias Poetas Intergalácticos
NECIOS BOCAZAS (décimas espinelas)
domingo, 17 de mayo de 2026
Golondrinas Franciscanas poema cancion
Golondrinas Franciscanas
(poema cancion)
Golondrinas de paz,
vuelen sobre la Tierra
con su canto de verdad.
Estrofa 1
Golondrinas franciscanas,
vengan con su canto de amor
en la aurora temprana;
díganles a los hombres del mundo
que todos debemos ser
una nación hermana.
coro
Golondrinas de paz,
levanten su vuelo sincero
y crucen todo el universo
con su canto verdadero.
Que despierte en cada pueblo
el sol de la fraternidad.
Estrofa 2
Que la paz brille en los corazones,
que perdonemos las viejas deudas,
que se apaguen los rencores
y florezcan nuevas sendas.
Cada ser tiene sus modos,
su historia, su voz y su verdad;
pero el cielo nos cobija a todos
bajo un mismo ideal de hermandad.
CORO imagen san francisco
Golondrinas de paz,
levanten su vuelo sincero
y crucen todo el universo
con su canto verdadero.
Que despierte en cada pueblo
el sol de la fraternidad.
Estrofa 3
Golondrinas amigas,
dejen migas de comprensión
sobre la casa de la Tierra
para sembrar reconciliación.
No queremos guerras
que nos llenen de temor;
queremos manos enlazadas
sembrando semillas de amor.
CORO FINAL
Golondrinas de paz,
levanten su vuelo sincero
y crucen todo el universo
con su canto verdadero.
Que despierte en cada pueblo
el sol de la fraternidad.
OUTRO (opcional)
Golondrinas de paz
vuelen y sanen la Tierra
y dejen en cada alma
una flor de esperanza
Edith Elvira Colqui Rojas
Golondrinas de paz
vuelen sobre la Tierra
con su canto de verdad.
Golondrinas franciscanas
vengan con su canto de amor
en la aurora temprana
díganles a los hombres del mundo
que todos debemos ser
una nación hermana
Golondrinas de paz
levanten su vuelo sincero
y crucen todo el universo
con su canto verdadero
que despierte en cada pueblo
el sol de la fraternidad
Que la paz brille en los corazones
que perdonemos las viejas deudas
que se apaguen los rencores
y florezcan nuevas sendas
Cada ser tiene sus modos
su historia su voz y su verdad
pero el cielo nos cobija a todos
bajo un mismo ideal de hermandad
Golondrinas de paz
levanten su vuelo sincero
y crucen todo el universo
con su canto verdadero
que despierte en cada pueblo
el sol de la fraternidad
Golondrinas amigas
dejen migas de comprensión
sobre la casa de la Tierra
para sembrar reconciliación
No queremos guerras
que nos llenen de temor
queremos manos enlazadas
sembrando semillas de amor
Golondrinas de paz
levanten su vuelo sincero
y crucen todo el universo
con su canto verdadero
que despierte en cada pueblo
el sol de la fraternidad
y en el mundo florezca la paz
Golondrinas de paz
vuelen y sanen la Tierra
y dejen en cada alma
una flor de esperanza
Edith Elvira Colqui Rojas
SOY UNA REINA
SOY UNA REINA
Soy una reina.
No tengo palacios de oro;
mi reino es mi sencilla casa
y mi diario andar.
Reino en medio de la escasez,
pero mi trono se sostiene
sobre la abundancia invisible
de lo verdadero.
Mi riqueza no se cuenta
en monedas ni tesoros,
sino en los valores
que siembro en mis hijos,
en mi credo
y en la forma honesta
con que sostengo mis días.
Mis súbditos amorosos
son mis fieles compañeros,
guardianes silenciosos
de mis horas.
Mis piedras preciosas
son mis plantas,
que florecen conmigo
y me enseñan
la paciencia
y el amor por la vida.
Soy una reina sencilla;
duermo abrazada
a mi conciencia en paz,
me aman y me cuidan,
y cuando enfermo
me abrigan con ternura.
Soy una reina
porque decido qué me pongo,
sin control ajeno.
Porque entre estas paredes
despliego mis hojas alegres
y descubro que mi corona
consiste en amar
sin condición.
siendo la reina y señora
de mi hogar.
Edith Elvira Colqui Rojas - Perú
(prohibido copiar frases ideas del poema)
#poema #Perú #Reina #parati #creatividad
viernes, 15 de mayo de 2026
jueves, 14 de mayo de 2026
Nuestro primer hogar
Nuestro primer hogar
Después de casarnos,
nos esperaba el abrazo del primer hogar.
No había muebles,
no había televisor,
no había luz de lujo,
solo una cama pequeña
donde cabían nuestros sueños.
Y aun así fuimos felices
en la pobreza humilde,
porque nos teníamos el uno al otro,
y eso bastaba para nosotros.
Entre la escasez y el hambre silenciosa
fueron pasando las hojas de la vida.
Tú y yo, trabajando
con las manos cansadas
y el corazón de pie.
Criamos dos vástagos
con monedas frágiles,
pero con amor infinito.
Ellos aprendieron temprano
que la vida se gana con esfuerzo.
Crecieron.
Y nosotros, a brazo partido, los formamos.
Hoy uno es profesional en el extranjero,
el otro, ingeniero.
Y al mirar atrás comprendemos:
no tuvimos riqueza,
pero tuvimos todo.
Porque tú y yo, juntos,
levantamos el laurel de la gloria, amor.
Nuestro primer hogar
Luego de casarnos,
nos esperaban los brazos de nuestro nuevo hogar.
No había muebles,
no había televisor,
no había lujos, solo una cama pequeña
que abrigaba nuestros sueños.
Pero éramos felices en la amiga pobreza,
porque nos teníamos el uno al otro,
lo teníamos todo.
Entre los ojos de la escasez y el timbre del hambre
fueron pasando las hojas de la vida.
Tú y yo trabajando
para sacar adelante nuestro hogar
y criar dos hermosos vástagos
con monedas escasas y huérfanas.
Ellos aprendieron desde pequeños el valor del trabajo, del esfuerzo
para triunfar en la vida.
Los hijos crecieron y tú y yo, a brazo partido, logramos formarlos:
uno hoy en el extranjero, prometedor profesional,
el otro ingeniero.
Lo logramos tú y yo,
juntos logramos el laurel de la gloria, amor,
porque juntos somos todo.
Edith Elvira Colqui Rojas – Perú
Certificado por mi poema: Cuando la brisa ya no abriga
Guillermo Sanchez


