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Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

viernes, 27 de abril de 2018

Lima (dedicado)


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Lima (dedicado)

Hoy quiero cantar enamorada,
a la ciudad de Lima, que amo tanto.
A la Ciudad de los Reyes,
la del Damero de Pizarro.

Lima colonial,
Lima del Señor de los milagros con su sahumadora.
De la mazamorra morada, de los anticuchos y los exquisitos picarones.

La del arroz con pollo y del jugoso ceviche.
Lima amable.
Lima, ciudad de contradicciones:
De edificios altos, lujosos
y de las casa en los cerros, sin agua.
Lima de las flores.
Lima de Comas, el Agustino, Miraflores, San Isidro, y demás.
Del puente de los suspiros y la costa verde...
Lima de la música criolla y del festejo,
Lima de san Martin de Porres y de Santa Rosa.
¡Lima que explota en juventud!
De noches bulliciosas. ¡Lima discotequera!
Lima de todas las razas,
¡Lima multicolor!

Lima de Salazar Bondi, Julio Ramón Ribeyro. Blanca Varela, Javier Heraud, de Bryce Echenique, Manuel Scorza, Enrique Congrais, Martin Adan, Manuel Gonzales Prada y tantos otros poetas y escritores ilustres.
Lima que me vio nacer,
en el quinto piso del hospital Rebagliati.
Lima Virreinal y florida.
Hoy tu hija te exalta,
con amor y alegría te canta.
A ritmo de un bello huaino, de marinera y cajón.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados de autor/copyright ©


Mi corazón sangra



Resultado de imagen para CORAZON SANGRA

En sangre púrpura mi corazón sangra,

gota a gota


pena a pena,

lo quiero curar y no se calma.



Se ha incrustado en espinas y alambres de púas,

muy trenzado.


Tiene dolor, por el mundo roto, salino,

del desamor lacerante,

del egoísmo cruel,

en la muerte de inocentes.


Mi corazón sangrante tiene hambre

de mentes tolerantes, que amen,

tiene sed,

de ver la raza humana en uno.



Mientras tanto, mi corazón sangra,

se hace el fuerte.

Me da una palabra de aliento,

pero muere,

en una esperanza incierta.


Gota a gota, va perdiendo su vigor

las indiferencias, lo matan.

.

Mi corazón, sangra,

la sangre se derrama y llora,

el llanto de los desposeídos.


En su última agonía,

el sólo se atraviesa una espada,

pues ve absorto, como el mundo, 

se regocija en las guerras.


¡Ay mi pobre corazón!

 Sangra, sangra, se desangra.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados de autor/copyright ©

Mujer poeta


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Mujer poeta

Mujer poeta,
Que bebes del agua cristalina de tus versos,
y tiendes tu cama en ramajes de sueños,
¡Tú tienes lámpara prendidas al acecho de Eureka!


Vuelas en busca de mundos perfectos,
tocas el arpa con dedos mágicos creativos,
te mojas en llantos propios y ajenos.


Mujer poeta, eres novia del viento,
te desposas con el sol, la luna y el mar,
tocas el cielo con tus dedos,
acaricias la luna con tu pelo.
Sumergida en el mar del silencio
tocas la flauta del verso y
resucitas pájaros muertos,
llenas de rosas el universo...


Mujer poeta, bañas tu alma
en manantiales traslúcidos.
¡Eres madre, eres esposa
eres niña!


Tu luz incandescente, no se apaga
se propaga...
por las calles, las espesas selvas, los anchos mares,
por galaxias...


Recoge en tu odre,
las lágrimas del mundo,
suscita voluntades,
despierta polvo.


Mujer poeta, que lloras, ríes y te enamoras,
abrazada a tus versos.
Tu brega no tiene descanso.
Tu brillo destellante supera,
a los compromisos
y a la cocina bien limpia.


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú - Derechos Reservados.

Poeta (caligrama en forma de cara de poeta)


Tú eres mi hermano poeta
luz del alba en mi casa,
hermoso sol y viento,
rocío en las mañanas,
corazón rojo abierto,
muy lúcido, fragante;
lluvia en sentimientos.
Despiertas mis sentidos,
me haces sentirme viva;
tus manantiales cristalinos,
inundan mis calles y patios,
penetran mi mente y corazón.
Desde altas, blancas cordillera
tu voz ya llueve,
tu letra cae,
fresca, tersa.
Tus centellas,
Tus centellas,
brillan pulidas.
Llévame poeta,
al olimpo puro,
de tus poemas.
El amor albo,
te ilumine,
te recorra,
siempre.
Luz en
versar,
versar,
sentir,
sentir,
amar,
amar,
vivir.



Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados de autor/copyright ©

La imagen puede contener: Maria Herrera, texto

Mundo roto París grita

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Mundo roto París grita

Otra vez mundo roto
mira, lo que le has hecho a París
mundo bélico, salino y roto
¡A dónde quieres llegar?
con tus ansias de poder
incentivas el odio cruel.

La torre Eiffel se apaga
la esperanza que el mundo cambie
también.

¡Cómo pretendes llegar al bien con el mal
decisiones políticas ambiciosas y
el egoísmo, mata gente
el fanatismo también
tus miles ansias de poder
gente inocente, paga.

París en humo y terror,
muchos muertos y heridos ¡Que horror!.
Te parece poco, MUNDO
¡Atentar contra la paz mundial¡

Dios mío
cambia el corazón del hombre
¡Que mire su maldad!

París mi amigo, hermano
te tiendo mi mano
y mis letras son para ti.
Tal vez un día el mundo entienda,
que con odio y egoísmo no se puede ser feliz.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados de autor/copyrigh

El gato que quería atrapar un ratón

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Un gato bravucón,

quiso cazar un ratón,

tiende trampas al roedor,

más su estrategia de la peor,


¡Ratón, sal por favor,

tengo un hambre de horror!

Te he dejado un quesito,

muy blanco y tiernito.


El ratón desconfiado,

saca la cabeza come poco y se esconde,

pero el gato no está conforme,

quiere su presa, ¡ahora!

Si sale el ratón ¡lo devora!.


¡Sal ratoncito querido, hay comida de harto! 

El ratoncito curioso aguaita,

come el queso aprisa,

y el gato que la cola le pisa.

Pobre ratón descuidado,

buena cena, al gato, ha dado.

    Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados de autor/copyright ©

El sol (Décima espinela)


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El sol (Décima)

Mira nuestro sol hermoso
deja ver su rostro bello,
refulge como un centello,
buen caballero precioso.
Un eterno jactancioso,
brillas en cielo radiante.
Fino corcel rozagante,
crines con reflejos de oro,
yo encandilado te adoro.
Amada estrella gigante.

Como en dorados pegasos
tú vas siempre refulgente,
bien alumbrando a la gente
para sombrear sus pasos.
Yo te veo en los ocasos
y en la mañana: apareces,
lanzas tus rayos mil veces,
en un amor ascendente,
y por ser tan aquiescente,
estas décimas mereces.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-/copyright ©