© SOY UN PEZ SOÑADOR

SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

lunes, 14 de mayo de 2018

Amor de primavera

Resultado de imagen para pareja entre flores

Amor de primavera,
amor en frescos trigales, en fruta madura y sol;
amor en suaves fragancias, de rosas y jazmín.
¡Un gorrión entona en tu ventana,
un suave canto que te invita a amar!


Amor de primavera
en campos de flores mi corazón te espera,
sabe que ha llegado el momento de la entrega.


Nuestros corazones laten ansiosos enamorados,
las mariposas nos rondan primorosas,
los colibríes exultan emocionados,
el campo es el lecho perfecto del amor...


Amor de primavera
Cuántas luces de amor se encienden en mi vera,
tus besos derraman dulzura sin tregua,
yo te entrego mis florecillas nacientes,
tú me das todo el amor en tus praderas.
Me quedo dormida entre tus brazos...


Amor de primavera,
entre girasoles y manzanos,
gritaré, ¡Soy libre, Te amo!
En tus ramas de amor estoy prendida,
no quiero liberarme
¡Que este momento nunca acabe!
Disfrutemos las hojas del amor en primavera,
no dejemos escapar sus zapatos de seda,
acaríciame, hasta que el sol ceda.
Prendámonos en fuego de amor,
es primavera...


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados

La guitarra encantada (cuento)


...


Érase una vez una linda hada que le gustaba entonar cantos con su guitarra.
Un día de verano, recostada en la verde hierba, cantaba y cantaba sus lindas tonadas y de pronto observó que de su guitarra un humo salía y se divisaba la cara de un duende verde, entonces le preguntó ¿Quién eres extraña criatura? A lo que el duende respondió: "Soy el duende de la guitarra encantada"
El hada se quedó asombrada por lo que el duende le dijo: "No tengas miedo, te cumpliré tus deseos si me cantas las tonadas que me gusten" Y cada que le cantaba una tonada el hada veía bailar al duende y reír a carcajadas, y aprovechó para pedirle un su deseo más preciado, el convertirse en un ser humano, pero el duende le dijo que ella había nacido para hada y que allí no podía hacer nada. Entonces le dijo que le diera todo el oro del mundo y el duende en el acto hizo aparecer mucho dinero, joyas y rubíes. Y el hada ya no trabajada, pues con el oro y rubíes tenía para todo lo que necesitaba y sólo cantaba y cantaba sus tonadas con su guitarra encantada, y el duende bailaba y bailaba contento entre tonada y tonada...

*Autora: Edith Evira Colqui Rojas - Perú-
(Derechos reservados)




Espejos de amor



[​IMG]

De tu tristeza a mi amor, veo solo los espejos del ayer.
Tu ausencia congeló mi vida en agua.
Lentamente me hundo en el manantial de la melancolía.

Me siento desnuda sin ti.
Vacía,
sin vida.

Te alejas poco a poco,
de los espejos de mi vida,
Y el agua de la tristeza ya me llega al cuello.
Me hundo,
poco,
a poco.

Quiero alejarme del estigma que me marca,
de tu tristeza a mi amor.
¡Pero no puedo vida mía!
Tu recuerdo me persigue.
Como sombra.

Recuerdo aquel día de verano en que me alejaste de mí.
¡Tú estabas tan triste!
El destino nos hacía una mala jugada.
Y partiste.
Sin saber que aquí dejabas,
un alma enamorada, desconsolada.
Que aún te llora,
en espejos de amor...

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú  - derechos reservados

Mi corazón te ama


“Carnations are for Love” (1909) by Emile Vernon (1872-1919).


 

Mi corazón te ama, 

gota a gota por ti se derrama.

Día a día, se desangra por ti,

en latidos largos de amor,

en sábanas blancas de pasión,

en las arenas de tus besos iluminados.



Y en su loca y frenética carrera,

pugna por internarse en ti.

Sembró rosas de amor en su habitación.

¡Se viste en rojo fuego para ti!


Mi corazón es tuyo,

desde el día en que te vio llegar hacia mí.

Lo hiciste tuyo en tus verdes prados.

Ya sólo calma su sed en ti,

y te ama incansable e irremediablemente,

con todas las gotas del verbo amar...


Mi corazón te ama vida mía,

y ya no lo puedo controlar,

relincha desbocado, por tus besos de mar,

grita en fuego por tus caricia de fruta madura;

ya solo vive en amar y amar... 


Este corazón se ha crucificado en amarte, 

se enclavado en pensarte,

y es que sólo en ti

descubrió,

los diamantes puros

de un amor de verdad. 


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú

(Derechos Reservados)

Te tienes que ir


كم أحسد هذه السحب والعصافير لأنها الوحيدة التي تملك حق البكاء على كتفيك دون أن يبعدها أحد...

Te tienes que ir amor mío,
te tienes que ir, y el corazón se me disloca,
se me parte en dos.
Sólo Dios sabe cuánto te amé,
cuántas luces de amor por ti dibujé,
pero así lo quiso el destino.
Tú tienes que partir...


Muy tristes son los días para mí,
pues tú lo fuiste todo para mí
Te di todo lo mejor de mí,
y nunca, nunca me voy a arrepentir
El haberte amado como te amé.


En esta historia alguien tenía que perder
así es la ruleta del amor
Quizás algún día nuestras almas se han de encontrar
en otros océanos en otros valles, en otro mar.

Aquí termina esta historia de amor,
tú elevaras vuelo y yo por mi lado me iré.
Sólo quiero que sepas
que en los bolsillos de mi corazón
siempre te tendré,
que siempre guardaré pétalos de amor para ti.


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-derechos de amor



Dormirme a tus recuerdos


Alicja Tubilewicz by Jacob & Carol for Madame Germany

Quiero dormirme a tus recuerdos,
matar poco a poco tu figura,
hacerle su sepultura en mí.
Expulsarlos como humo por la boca,
cubrirlos con hojas secas de otoño,
y soplarlos,
para que nunca regresen...

No quiero sus alas rondando por aquí,
¿No ves que estoy hecha un maniquí,
desde que tú no estás aquí?

Aléjense de mí tus recuerdos,
¡Húndanse en océanos eternos!
Que se los trague la tierra...

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados

Me dejaste (Acróstico)

[​IMG]



Me dejaste con el alma hecha pedazos
Encendiendo faroles a tu ausencia
Divagando en laberintos sin salida.
Enclaustrada en tus recuerdos
Jugando con la nostalgia
Atada a tus perfumes
Susurrando tu nombre a los vientos,
Tiritando de frío sin ti,
¡
Es hora de que vuelvas amor!


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados