© SOY UN PEZ SOÑADOR

SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

sábado, 19 de mayo de 2018

Carta de Emily para Jack





Oxford,28 de marzo de 1937



Querido Jack:

Te escribo para decirte que estos días de viaje, acá por Inglaterra, me han servido para darme cuenta que en verdad te amo querido Jack, que no puedo estar ni un minuto más, sin ti.

Sí, sé que me dirás, cómo sucedió si antes me rechazabas. Bien querido Jack, te confieso que esta lejanía, ha servido, para reconocer, que estoy irremediablemente enamorada de ti.

Pues no hago otra cosa que pensarte y hasta en mis paseos campestres creo oír, tu risa y tu bella voz.

¡Ah querido Jack, no sabes cuánto ansío volver a América y lanzarme a tus brazos y besarte con frenesí! 

Sé que tú me amas también, y eso lo siento Jack. Tus ojos siempre me lo dijeron. Siempre supe que me amabas. Perdona yo estaba un poco confundida y te rechacé. Pero ahora sé, que lo mío es amor puro, mi bien.

Espérame solo una semana más, que termine los cursos que llevo en la universidad de Oxford y volveré, para amarnos con todas nuestras fuerzas de nuestro corazón.

Te demostraré que te amo, ya lo verás amor. Gracias por quererme tú, siempre, con ese amor constante, a pesar de mis veleidades.

Ahora estoy segura: ¡Yo también te amo Jack!


Tu adorada

Emily

Postdata: Llego el lunes, 6 de abril, espérame en la estación de tren por favor.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - Derechos reservados



Nuestra noche



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Esa noche, 

fue pleno goce, en copas desbordadas de pasión.

Las velas ardían,

las cortinas se plegaban,

nuestros cuerpos serpenteaban,

en los hilos del goce,

en éxtasis de explosión.

Cuánta ternura derramada,

cuánta emoción desbordada,

recorriendo nuestras sábanas.

La noche sus cabellos mojaban,

pues sus calderos quemaban.

Nuestra noche deliraba,

a viva voz su llama incendiada.

Luego de llegar a la cúspide,

nuestros cuerpos rendidos,

descansaban,

en los brazos del amor

consumado.



*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú-Derechos reservados de autor

Duerme...



Imagen relacionada


Descansen tus ojitos al alba,

siente tu corazón en mansa calma,

da sueño y dulce paz a tu alma.


Ya los pájaros mudan sus trinares,

las hojas de los árboles están quietas,

y los hombres, a su labor reposan.


Aquieta todos tus sentidos,

deja relajado el cuerpo,

y tiéndete en tu lecho sereno.


Mañana será otro día,

despertarás con nuevo semblante,

con ánimos, siempre adelante.

La buena estrella te guía.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - Derechos reservados de autor

Yo tengo miedo de perderte- soneto

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Yo tengo tanto miedo de perderte,
miedo feroz de echarme para atrás,
pues tu nunca, mi vida, entenderás,
lo que yo rechacé, por retenerte.

No sabes lo difícil que es tenerte,
a mi lado querido, si además,
sufro el desprecio vil, de los demás
¡Me tienen tan inquieta, hasta la muerte!

Venceré todos esos agrios miedos,
y dichos vanos ya no escucharé,
adiós a tanta befa y laberintos.

Ya no podrán conmigo los enredos,
yo por ti, mi temor aplacaré.
Los miedos ya serán sables extintos...

*Locución echarse para atrás : arrepentirse de algo.

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados

Me olvidaste



                     


Me olvidaste,
cual hoja seca, guardada en tu gaveta;
muda, amarilla, ajada y obsoleta.
Mancillada por el tiempo.

Hoy para ti solo soy,
esa hoja añeja,
que ya no deja ver sus letras,
sus líneas de amor se borraron,
¡Murió doblado el sentimiento!

Me olvidaste... ¡Tan pronto!
y mis rosas sellaron sus perfumes,
para siempre.
Ya no tienen, a quién amar.

Lloran en su cuarto vacío,
sin su verbo,
sin su sal.

Aún recuerdo
cuando era, tu hoja vibrante
a la que escribías, sentidos versos de amor,
¡Tan enamorado!
y hoy,
amado,
me has confinado
a ser:
Hoja de olvido,
hoja volátil,
hoja de adiós, para ti.

¡Qué pronto olvidaste,
los armiños de amor,
que me prodigaste a canastos llenos!
Qué pronto cercenaste,
las palabras te amo y te quiero,
que brotaba cristalinas, de tu fuente inagotable.
Qué fácil borraste,
mis estelas de tus mantos...

¿Ya no me amas?
Bueno. Descansa tranquilo.
Me voy a otros valles,
a sosegar mis alas destrozadas.

Quizás,
en otros horizontes,
en otras vertientes,
encuentre,
maná y leche de amor sincero,
para mí.


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - Derechos reservados de autor



Espantaré lo negro




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Espantaré lo negro,
Lo ruin, lo banal, lo que hace sufrir.
Quemaré sus alas.
Haré que salgan de sus jaulas todas las tristezas.
Con un manojo de versos y esta guitarra serena,
lo haré.
Les cortaré los cabellos a la nostalgia, con mis tijeras,
y les taparé la boca para que no hablen.
Espolvorearé esperanza en la laguna seca,
contemplando las aves y la hermosa naturaleza.

Espantaré lo negro,
abriré las ventanas de mi cuarto,
para que entre la luz.
¡Qué brille es sol radiante!

Adiós a las penas y pesares.
Tiremos al aire las preocupaciones vanas,
deshojemos el estrés,
y lo que nos ata y limita.

Aprendamos a ser felices,
espantando lo negro:
El estatismo, el miedo, los complejos y demás,
Gocemos del vino de la alegría,
vivamos felices, el día a día...


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados

Los animales hacen fiesta (poema infantil)


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Los animales hacen fiesta

y tocan en colorida orquesta.

En la selva hay griterío,

música en torbellino.

El oso toca el bombo,

el cerdito el violín,

las abejitas sus trompetitas

graciosas.

El conejo,

estrena voz de barítono.

El armadillo que bien toca el saxofón.

el perrito esta en delirio en la batería,

y el reno con su guitarra toca un bello vals.

y para completar la disparatada partitura,

al zorro, se le ocurre tocar con la quena,

un huaino bien peruano.


Danza la hormiga con la cigarra,

baila el venado con la jirafa.

Las flores cantan,

y la rana se jaranea de tanta,

algarabía descabellada

¡Qué concierto más discordante!

provoca risa hilarante,

pero alegra el corazón,

y da vida.


Toquen animalitos, 

toquen en sus conciertos,

coloridos desbordantes,

yo soy su fan número uno,

soy toda oídos.



Qué alegre se puso la fiesta,

con esta disparatada orquesta.


Ya trae la torta la señora elefante,

todos cantan contentos

y luego rompen la piñata.

Los bocaditos están deliciosos,

y la dueña del santo:

La señorita mariposa

luce sus mejores galas.

Disfruta con sus amigos cantores,

y con sus ocurrencias, ríe a carcajadas.


Autora:  Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - Derechos reservados