
Llegada la noche,
un séquito de brujas en fila van,
vestidas de negro y cantando una música infernal,
Adelante van las más vetusta
y las más jóvenes con sus calabazas en la mano van.
Se interna en el oscuro bosque
y encienden una fogata
y danzan alrededor de ella,
levantan las manos,
y profieren sus mágicas palabras hechiceras
¡Waho¡ !Mingho¡¡Ghony!Wualap ¡wualap!
Las jóvenes sacan de sus calabazas
restos de niños
y lo arrojan al fuego,
y este prende en altas llamas.
Ellas ríen, ríen a carcajadas,
y bailan más desenfrenadas aún alrededor del fuego ardiente.
Otras cojen sus escobas y vuelan cerca alrededor de las llamas
¡Y no les queman!
El ritual continúa,
invocando a Satán,
quien ya viene en sus capas negras,
entra en el centro de las llamas y se lleva las cenizas
de los pedazos de niños ya quemados.
Se los lleva en una bolsa
El fin del rito viene ya,
El diablo o satán
saciado está.
*Autora : Edith Elvira Colqui Rojas-Perú.
Derechos Reservados
*Advertencia: Ésta es una obra meramente literaria.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú
Una buena poesía para recordar estos días, un abrazo
ResponderEliminar