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© SOY UN PEZ SOÑADOR
SOY UN PEZ SOÑADOR
Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...
martes, 25 de junio de 2019
CERTIFICADO DE EXCELENCIA
lunes, 24 de junio de 2019
LA VOZ DEL ALMA
LA VOZ DEL ALMA
Cuando escuches la voz del
alma,
y los sentidos se
sobrecojan en la soledad ignota, oscura,
en la angustia insomne
de los pájaros muertos
entonces ya no habrá nube
gris que te rebase, ni te detenga,
porque habrás hallado la luz,
esa luz de un sol que nunca
duerme,
esa luz que estaba
dormida
allí en un rincón lejano de
tu ser,
esperando solo ser resucitada
por un ser sensible que sepa oír sus tonadas.
Porque la voz del alma no
duerme
porque su silla está siempre
ocupada,
susurrando consejos,
alientos, memorias, oportunidades...
porque es una voz luminosa
que se eleva ágil y despierta
y pretende la armonía de tu
ecosistema,
¡Escucha a sus caracolas
inspiradas!
¡Déjate mojar por sus consejos y virajes!
Es la voz que no permitirá
que te ahogues en un vaso de agua,
que te sacará a flote, una y
otra vez,
porque es la voz que Dios la
ha puesto para que te ayude,
para que siempre salgas
adelante
y que se muestra más
brillante y se escucha con mayor nitidez en las noches de profundas sombras.
Allí te sostienen y conforta
para que resista los embates
con fortaleza
y se despunte tu entereza.
¡Ánimo nunca estás solo!
Tienes como ferviente aliada,
a la voz de tu alma que
camina siempre contigo.
Refúgiate en la soledad y
percibe todos sus pasos,
coge del tonel de su
experiencias,
empápate de su copiosa
sabiduría.
¡Calla hombre!, calla cuando
la voz del alma hable,
Silencia tu bulla interior,
cierra tu puerta,
y regocíjate en su presencia.
Autora: Edith Elvira Colqui
Rojas-Perú-Derechos reservados
SOY FELIZ
Soy feliz
Yo soy feliz disfrutando de los colores del cielo,
contemplando las aves en su vuelo,
compartiendo con mi hermosa familia.
Soy feliz,
con las plumas de mi poesía,
con las pequeñas cosas que me regala la vida.
Ayer vi unas palomas bañarse en un charco
y mi corazón se alegró en esta preciosa pintura.
Me causa alegría sembrar rosas en mi jardín
ver jugar a los niños en su festín,
contemplar a la gente irse contenta al trabajo;
reírme siempre con desparpajo.
La felicidad es una guitarra
que toca
si nos acercamos y le abrimos la puerta con sonrisa larga.
Soy feliz cuando canto mis tonadas,
cuando escucho el canto de los pájaros,
cuando disfruto un delicioso plato,
cuando perdono al que me hace daño;
cuando tiendo la mano al hermano.
La felicidad es una dama amarilla que brilla en las personas
positivas y optimistas.
No necesita mucho dinero, objetos, ni adornos;
es una dama sencilla que en lo cotidiano siempre brilla.
Quien quiera ser feliz
siempre sonría, perdone,
y disfrute el día a día.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
La moral en peligro de extinción
Reto: "EN
PELIGRO DE EXTINCIÓN"
La moral en peligro de extinción
La moral está en peligro de extinción:
Ser mujer o ser hombre da igual,
porque el hombre quiere ser mujer y la mujer quiere ser hombre,
¡Qué barbaridad!
Y aquí no hay discriminación solo hace falta escuchar la voz de lo natural
y la razón, para darse cuenta que digo la verdad.
En este mundo da igual saludar o no saludar,
vender cuerpo y alma por dinero;
las normas cumplirlas o violarlas sin más
Ya no se respeta a los ancianos ni a los adultos, ya no se corteja a la
dama.
Se recurre a los medios vedados para lograr objetivos,
y se tiende trampas al que quiere ser justo.
Ya nadie quiere ser bueno,
porque lo toman de tonto o abusan de su bondad.
La envidia es cáncer que se propaga,
Hablar mal del otro es un cirio encendido.
Qué locura el mundo está de cabeza,
al que quiere hacer el bien, se le critica o discrimina.
Al que tiene dinero se le cebra todo
como si saliese todo lo bueno de su manos.
Al honesto se le ridiculiza y al que cumple su función rectamente se le
quiere pervertir.
Al que ayuda al prójimo no se le valora,
al que roba si tiene cuello y corbata todo se le perdona
Me pongo las manos a la cabeza y digo:
¿Pero que nos está pasando?
los valores y la moral los estamos lapidando.
Y de la contaminación del planeta ni hablo
pues hay gente que solo piensa en su progreso y en las riquezas
y no le importa si con eso a otros países esté dañando.
Que regresen los valores de antaño,
manejarse con libertinaje al hombre
le hace mucho daño.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
La noche coagulada de pena (Surrealismo)
LA NOCHE COAGULADA DE PENA (Surrealismo)
La
noche coagulada de pena,
deja
caer su sangre roja de dolor;
se
avecina con sus gatos negros de soledad,
¡Hay
silencio de tumbas muertas, en sus fauces!
Y
yo, esperando que llueva un milagro en sus cuchillos despiertos.
¿Qué
haré con esta noche de sombras alucinantes
perdida
en su exposición de nostalgias?
Vago
de aquí para allá,
sin
encontrar la salida.
Su
agonía de pájaros muertos
toca
mis palacios,
emergen
criaturas extrañas
en
sus ojos negros;
soy
bosque plagado de silencio y miedo
ante su avance fiero.
Continua
mi noche,
le
sigue el paso la inquietud del vacío yerto,
y
la sombra endiablada de un futuro aciago,
tiembla
la pared de mi alma
en
vibrantes terremotos.
No
soy la misma de antes,
he
cambiado,
ahora hasta sus espejismos me aterran.
Es
que he visto entre sus cortinas fisgonas
la
cara de la muerte haciéndome muecas burlonas
y
me he abrazado con los brazos y las uñas
a mi infancia juguetona
para
no sufrir su estocada cruel y violenta.
En un rincón de
la casa en cuclillas
me resguardo,
allí
rezo las letanías de los ángeles perdidos, desahuciados,
esperando
la arremetida traicionera de su guadañas.
Me
doy soplos de aliento susurrando esta canción:
Somos
polvo,
solo
polvo en esta vida,
pero
polvo vivo con brazos, piernas y sentimientos,
no
estamos muertos,
hasta
que estemos muertos.
¡Qué siga la
función de la vida, maestro!
Autora:
Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
domingo, 23 de junio de 2019
Desilusionada
Desilusionada
En trineos de sueños vagos estoy sufriendo
mil espadas de dolor atraviesan mis avernos
¡Qué alguien baje a la frialdad de mis inviernos!
Voy jalando la parsimoniosa cadena de mi condena,
¡No hay nadie que me ayude,
estoy sola en esta cita inquieta
de mis demonios y mis penas!
Mis alforjas de mil cuitas están llenas,
mi rostro en su mutismo
se hizo piedra muda y ciega.
¿Quién calmara mi dolor
que como daga fiera me cercena?
¿Quién sentirá compasión de esta rosa desangrada en la arena?
¡Qué baje aquel corsario ladrón de amor
que destrozó mis naves de ilusión!
¡Que se detenga de sus espléndidos viajes
y del disfrute,
y que sienta igual que yo,
los agujeros de la soledad
y del desamor sus largas telas!
¡Entonces sentiré
que hay verdadera justicia
allá en el alto cielo!
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados
sábado, 22 de junio de 2019
Rezo por el planeta tierra
Rezo por el planeta tierra
Rezo con el rosario frente a las agujas de reloj,
en actitud reverente me santiguo;
me sobrecojo ante las celeridad del tiempo.
Las horas para el planeta tierra se acaban,
entre letanías pido por su salud;
la pobre madre tierra está enferma
de cuerpo y de alma...
Paso las cuentas del rosario
y en mi mente se presentan
los escenarios de la violencia:
las guerras interna y externas,
los niños de hambre,
el desequilibrios el ecosistema;
la inhumanidad propagada entre la gente.
Las horas pasan,
mi oración se hace larga avenida,
porque me trepa la preocupación por un
destino aciago,
por un futuro telúrico para la tierra y sus
hijos humanos.
Siguen avanzando las horas y mi alma se
ilumina,
visualizo muchas lágrimas futuras,
enfermedades y muerte,
pero no suelto las cuentas del rosario,
las presiono e insisto en mi oración:
"Padre señor del cielo
creador de todo lo bello
no permitas que nuestra casa tierra se
muera,
danos un descanso de tanta inhumanidad de
piedra;
mira que la esperanza se seca,
¡Devuélvenos los días de fiesta!
Que los humanos den marcha atrás en sus
afanes hegemónicos,
que el egoísmo muera aplastado en la arena,
¡Qué la solidaridad y la bondad lluevan en
la tierra!"
Autora: Edith Elvira Colqui
Rojas-Perú-Derechos Reservados
I pray for the planet earth I pray with the rosary in front of the clock hands, in a reverent attitude I cross myself; I get overwhelmed by the speed of time. The hours for planet earth are over, between litanies I ask for your health; the poor mother earth is sick of body and soul ... I pass the beads of the rosary and in my mind they present themselves the scenarios of violence: the internal and external wars, the children of hunger, the imbalances the ecosystem; the inhumanity spread among the people. The hours pass, my prayer becomes a long avenue, because I'm worried about a fateful destiny, for a telluric future for the earth and its human children. The hours go on and my soul lights up, I visualize many future tears, diseases and death, but I do not release the beads of the rosary, I press them and I insist on my prayer: "Father lord of heaven creator of everything beautiful do not let our earth house die, Give us a break from so much stone inhumanity; Look, hope dries up, Give us back the holidays! That humans reverse their hegemonic efforts, that egoism dies crushed in the sand, May solidarity and kindness rain on earth! " Author: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos
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