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Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

miércoles, 31 de diciembre de 2025

BODAS ÉBANO FOTOS (31 años de matrimonio)












SOY LA NOVIA DEL AÑO NUEVO (poema cómico)


 

Soy la novia del Año Nuevo

 

Soy la novia del Año Nuevo

y vengo con Velo de renuevo;

al que no se porte bien,

me lo llevo en mi calendario viejo.

 

Pórtate bien, humano amigo,

que traigo vara de conciencia conmigo;

barro penas, barro enojos

y algún que otro mal antojo.

 

Disfruta del Año Nuevo,

toma algunas copitas, ¡a juego!,

pero no te pases de copas,

o besarás el suelo con tu ropa.

Caerás al piso como estropajo,

confundiendo al perro con un ajo.

 

Ríe fuerte, canta sin temor,

pero mide bien tu ardor,

pues se te pueden escapar

los gallos de la garganta

y espantarás a los vecinos y al gorrión.

 

Abraza fuerte, sueña alto,

ríete hasta del zapato;

que yo traigo doce meses

para enmendar tus sandeces.

 

Si prometes buen humor

y un poquito de corazón,

yo te regalo un año entero

con risas, salud y turrón.

 

Si te portas bien, me casaré contigo,

con fiesta, risas y arroz como testigo;

pero si fallas, ay, pobre cristiano,

te espera la bruja del pueblo, escoba en mano,

y látigo de marrano.

 

Edith Elvira Colqui Rojas-Perú




lunes, 29 de diciembre de 2025

Bodas de Ébano






Bodas de Ébano

Al mundo gritar quiero
la dicha que me embarga:
cumplo mis Bodas de Ébano,
treinta y un años de amor,
templado en el crisol y luchas largas.

Lágrimas y sol de alegría en nuestro camino,
unión de ébano fuerte es nuestro destino,
con el paso de los años,
nos hemos vuelto más que esposos:
amigos, hermanos, compañeros,
un trigal inseparable,
un corazón de amor inquebrantable.

Cada día me regalas
un clavel de ternura;
yo te doy una flor de dulzura.
Nuestro lazo es gruesa armadura.

Dios unió nuestros caminos,
nos bendijo con dos hijos buenos;
la promesa ante el altar se ha cumplido:
juntos siempre, juntos,
en la pobreza y la riqueza,
en la salud y la enfermedad.
¡Seguimos juntos, qué felicidad!

Dios bendice nuestro matrimonio:
que su luz nos guíe
hasta el final de nuestros días;
que nos amemos siempre,
en medio de las cruces,
y sean bendición
nuestras terrenas luces.

Edith Elvira Colqui Rojas – Perú
30/12/2026 (Bodas de Ébano)


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sábado, 27 de diciembre de 2025

Vuela , hijo (Dedicado a mi hijo mayor Ysmael que viajó a Francia a hacer su segiunda maestría)




Vuela, hijo

Vuela, hijo,
viaja en el avión de tus sueños,
crea tus propios teoremas,

la filosofía es tu sendero.

Eres torre fuerte,
tus raíces resisten,
ya estás preparado para la guerra.

El mundo te espera,
será la victoria tu vestimenta.
Harvard, París,
Argentina, Cuba,
besaron tus breves sueños;
Chile y Noruega vieron tu valor.

Vuela, hijo,
mira, el cielo te llama,
lleno de luces, lleno de estrellas.
Los sueños se alcanzan
trabajando, tropezando,
triunfando por encima de las piedras.

Vuela,
sueña, salta,
ríe y respira,
llora y lucha
en el círculo dorado de la vida.

Las oportunidades
solo brillan una vez en nuestras veras;
coge sus cometas
y, con sus colores,
crea un mundo nuevo,
vuelve a volar,
vuelve a soñar,
una y otra vez.

Ya no eres la yema infantil pequeña;
ahora eres un adulto,
un árbol con raíces fuertes
y mirada serena.


Autora Edith Elvira Colqui Rojas-Perú



Certificado de excelencia en Utopìa Universal




jueves, 25 de diciembre de 2025

Sin cruz ni madero




Sin cruz ni madero


Había sido crucificado el madero
en su recinto sacro;
había sido crucificada
su voz luminosa y redentora.

Ahora la cruz
era solo un objeto decorativo,
una medalla muda
colgando del pecho.

No quiso volver a saber
de sus resurrecciones
ni de sus curaciones milagrosas.
La cruz se volvió amuleto,
y luego nada en su vida.

Su existencia se hizo piedra.
Su tez verdosa
ya no vio crecer flores
ni calles bulliciosas.
El silencio fue su compañía,
la orfandad,
el pan de cada día.

Entonces decidió
volver a la felicidad de su cruz,
a sus jarrones de flores,
a su vida oculta,
a su vigor,
a su dicha escondida.

Edith Elvira Colqui Rojas – Perú