
Mi dulce caballero,
de porte distinguido tan galante,
de atavíos de loor inquietante,
tú me arrobas el alma,
me encarcelas cual mariposa fiel,
libando hasta tu hiel,
amor, secuestraste toda mi calma,
¡Te llevaste hasta mi alma!
Devuélveme, mi amado,
esas caricias rosas, que te he dado.
Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-D.R.A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario