Nos enseñó la bella flor de la bondad,
a compartir con el prójimo en santidad.
Fue un sencillo mulato,
su corazón resultó a Dios grato.
Dio de comer
a perros, gatos y también ratones;
hizo milagros en abundancia
y nos mostró la humildad como tesoro escondido.
Curaba a los enfermos con fervor,
sin distinguir jamás por el color.
¡Oh santo moreno!
Derrama tus bendiciones sobre nuestros hogares
bendice nuestra patria y familiares
y líbranos de las fauces de los males.
Oración final
San Martín de Porres, ejemplo de humildad y caridad,
intercede por nosotros ante el Señor,
para que nunca nos falte la fe, la paz y el amor.
Amén.
Edith Elvira Colqui Rojas – Perú

No hay comentarios:
Publicar un comentario