© SOY UN PEZ SOÑADOR

SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

lunes, 14 de mayo de 2018

Amor bueno



Te pondré un jarrón de flores y unas estampitas.
Pues fuiste siempre un amor bueno.
Nunca me diste llanto, ni quebranto.
En tus brazos sólo gocé el encanto de la vida y el amor.
En rosas y girasoles me hiciste navegar
Y por eso amor bueno.
¡Nunca, nunca, te voy a olvidar!

Te construiré un altar en mi corazón.
Un altar sagrado.
Para dedicarte mis oraciones y mejores deseos para ti.
Amor bueno.

Tu amor fue una casa de enseñanza.
Una ventana al mundo.
A tu lado recorrí contenta los senderos del amor.
Por eso hoy te hago un collage de buenos deseos,
en el lienzo de mi corazón.

Amor bueno,
amor sacrificado.
Siempre supiste amar y dar.
Por ello de tu alma
yo me supe enamorar.

Todas las paredes de mi cuarto
Están decoradas con tu nombre.
Amor bueno.

Tú fuiste, un amor sincero.
Un amor,
que me supo comprender,
que supo inspirar en mí,
sólo la bondad y el bien.

Amor bueno, amor conjugado en el verbo amar.
Yo nunca, pero nunca te podré olvidar.
Te llevaré a todas partes,
en los bolsillos eternos, de mi corazón.

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas -Perú - derechos reservados


Maldad

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Perro inmundo,

gato roñoso.

¡Cuánta piedra guardada en tu corazón!

¡Cuánta maldad en tu rostro de nieve!

Desaparece, ¡Negro!

Huye al país del egoísmo.

Cúbrete la sonrisa macabra.

¿No ves que haces daño?

¿Que sólo escondes cenizas bajo tu vientre?

Un día te visitará el halcón de alas negras.

Desollará tu cuerpo.

Y te quitará hasta el alma.

Y ya no harás daño.

A la tierra,

a los animales,

a los hombres.


Te irás entonces,

al país de la agonía.

Donde te esperan tus amigos,

los chacales,

vagabundos errantes.

Que gimen y nadie les oye.

Que suplican auxilios de piedad,

ahogados en suplicios eternos.

¿Quién eres?

¿Dónde se esconde tu rostro?


**Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú- derechos reservados

Hijo de mis entrañas



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OSWALDO GUAYASAMIN (foto de PINTEREST)


Hijo de mis entrañas,

pepita de zapallo.

Sangre de mi sangre,

savia de mi ser.


¿Dónde tus ojos claros vieron la luz?

Hijo de mi vida. 

Luz en mi agonía negra.

Cuerpo inerte.

¿Quién te llevó el aliento?


Hijo de mis entrañas

pajaritos negros me visitaron ayer en mi ventana.

Y me decían que te alejabas.

¿Quién desgarro la piel que yo te cosí a leche y besos?

Hijito mío,

¿Dónde estás?

El gavilán negro te alejó de mí,

y ya no canta tu voz.

Ven, que ya no calienta mi regazo si tú no estás.

Dónde,

¿Dime, dónde andarás?


La luz de mis ojos se apagó.

Mi cocina ya no prende su fogón.

¿Para qué?

En el zaguán ya no se oye tu voz.

Tu rostro ya no sonríe.

Ayer vi, tus pupilas dormirse.

Y con ellas quise dormirme yo también,

de puro dolor...


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas- Perú

(Poema para las madres que perdieron sus hijos por diversos motivos)

domingo, 13 de mayo de 2018

Despedida



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Amor recuerdo aquellas rosas rojas

que me diste antes de partir.

Me regalaste un beso en la frente

y no dijiste nada.

Dejaste que solo el silencio hablara,

y habló en sus elegías interminables,

que quedaron grabadas, 

en los profundos valles de mi ser.


Y hoy estoy aquí, 

velando tu ausencia,

con los ojos bañados en plañideras por ti.


El dolor me lacera el alma.

Y de tanto llorar, 

creo que los portales de la muerte

voy a visitar,

¿Dónde estás amado?

Solo sombras veo por acá...


*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú
- derechos reservados

Mi Caballero Enamorado



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¿Qué hace mi caballero enamorado,

suspirando por su dama, hipnotizado?

Soñando entre molinos de viento,

y lunas brillantes desbordadas.


¿Qué hace mi caballero enamorado,

buscando en la guerra,

los ojos claros de su amada?

¿Llevando como trofeo,

su cinta morada?


¡Oh, caballero enamorado!

Coge tu lanza y tu escudo,

y lucha por tu dama y tu pueblo.

Es el honor tu desvelo.


Caballero enamorado

salva a tu dama,

que en los castillos 

Te llama secuestrada.


Bebiste del veneno de su amor.

Ahora estas encarcelado,

de su amor preso.

Ella en vestidos de seda, te ha prendado.


Caballero enamorado,

Tu dama no existe

tus guerras son ilusión.

Enamorado,

perdiste la cordura.

Y ahora vagas

por el mundo. 

Buscando tu amor perdido.

En ficciones...

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú- derechos reservados

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