© SOY UN PEZ SOÑADOR

SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

lunes, 17 de marzo de 2025

Gracias Tierra de Poetas






Mi pluma en primavera





Mi pluma en primavera 


Es primavera,

mi pluma se embriaga en el aire

con aromas de flores y vientos,

se mezcla en el canto del mirlo

y danza en los valles del verso.


El amor abre sus alas,

despierta en las hojas su voz,

y en cada latido de mi poemario

resuena un mañana mejor.


La primavera en mis letras

susurra destellos de luz,

infunde su aliento en los hombres

y enciende la fe en su azul.


La diosa de pétalos vivos,

ha llamado a mi puerta de armiño

yo le he abierto el alma

y juntas, en dulce canción,

tejimos versos consoladores,

coronas de lirios y paz.


Besamos la frente de niños sin cuna, 

prendimos velas por los caídos,

sembramos estrellas entre las guerras,

y al fuego de un sueño encendido

alzamos la bandera de la fraternidad universal.



Edith Elvira Colqui Rojas-Perú (prohibido copiar ideas, metáforas, frases del texto bajo sanción legal)



martes, 11 de marzo de 2025

La casa sola

La casa sola




La casa está sola, 
duerme con el silencio
de la paloma dormida.
Luce callada,
hablando
soledades de metal.

Crujen sus puertas 
con un agrio suspiro,
sus bisagras oxidadas
se quejan de la brisa y sus sal.

En sus sillones descansa
un hijo que nunca llegó.
En sus comedores,
tenedores de alegría saltan,
(pobres, ignoran el dolor del mundo terernal).

Sus relojes
la hora cero están marcando,
sus minuteros despilfarran tiempos muertos.

En sus cuadros habla
una sed de amor que nadie sacia,
una luz tìmida emiten sus imágenes severas
y estoicas.

La casa se quedó sola,
pensó que siempre iba a ser habitada,
y ahora llama a los vientos, a los niños, a los vecinos
para sentirse acompañada.

Sus baúles están llenos de recuerdos amoratados
y de primaveras añejas.
En su tez
el colorete se ha vencido,
sus pómulos se cayeron
en el tobogán de la vida.

Hubo un tiempo en que reían los espejos,
las paredes guardaban secretos  juveniles
y la mesa servía
 banquetes de historias infantiles.

Sus ladrillos caen, se desmoronan,
sus cortinas se desgarran,
pero su alma azul
permanece encendida,
 como una vela.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú 
(prohibido copiar frases, metáforas del poema,bajo sanción legal)






jueves, 6 de marzo de 2025

Tiempo muerto

Tiempo muerto

 

Algunos somos

un terrón de azúcar disolviéndose,

un tendedero con ropa abandonada;

un tiempo muerto.

 

Pronto llegará la nieve

y nos quedaremos con los cajones vacíos

y mudos.

Autómatas errantes,

girando en círculos de tedio y nada.

 

Somos un sol con rayos

que ya no calientan,

un cuarto olvidado

cubierto de polvo y nostalgia,

admirando sus tristes musarañas.

 

Nuestras ropas

volarán al otro mundo,

seremos solo humo,

bocanadas sin regreso.

 

Es tiempo de abrir los ojos,

saborear cada sorbo de la vida,

aspirar su perfume de rosas,

no dejar que las sombras

apaguen nuestras sonrisas.

 

Revivamos las huellas del tiempo,

hurguemos en su cocina,

admiremos sus vajillas y sus potajes,

su brillo intacto de oro.

 

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas

Perú – Derechos reservados


La rosa de primavera (surrealista)







La rosa de primavera

Fue mordida por unos labios carnosos,
y los pájaros de cemento cantaban en los sillones.

El sol, con sus dedos de cobre,
rasgaba la sinfonía muda de Beethoven,
mientras las abejas, con botas de humo,
combatían los incendios de los pétalos.

Es primavera,
tiempo de ver televisión con su canchita de neón,
junto a mi novio,
y besar su boca celeste.

Pero el humo de la tetera se enreda en mis tobillos,
sus manos ahumadas me arrojan al suelo,
me impiden florecer
con mis tallos de fiebre.

Blancanieves y Cenicienta tocan la puerta,
traen varitas doradas y relojes sin manecillas,
quieren tejer el cabello de la primavera,
pero el vil can les devora las sombras.

Un día,
los siete colores abrirán la tierra
y beberán sus agujeros negros.

El vestido de la primavera
estallará en brasas rosadas
y volverá de París a su verdadera patria.

Entonces la boca
ya no deshojará al amor,
sino que le encenderá velas y fresas.

ENTONCES LAS LÁGRIMAS DE BETÚN SE BORRARÁN DEL MAPA.
Habrá pan de primavera para todos,
y la boca masticará su lengua de ceniza.

Su lengua se hará un confite gigante,
derramará melaza de amor
sobre sus hijos de alambre.


Edith Elvira Colqui Rojas-Perú