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SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

jueves, 15 de enero de 2026

Mis 56 primaveras (poema por mi cumpleaños el 16 de enero)




Mis 56 primaveras 



Y llegaron mis 56 primaveras,


llenos de gloria e historia,


entre toboganes de alegría


y algunas nubes frías de sal.



Llegó el festín de la vida,


por las metas cumplidas


y algunos sueños aleteando


todavía.



En su mesa está servido


el pastel de la felicidad,


con las velas encendidas de la gratitud;


¡Emocionados pétalos llueven


y gradecen a Dios por su don!




Es medio siglo largo de vivencias,


de gratas y hermosas experiencias.


 

Cumplo años


y estoy feliz


de haber vivido tanto y en plenitud,


que no extraño para nada


los lazos dorados de mi juventud.


 


¡Viva la cumpleañera,


viva su sonrisa de girasol!


Hoy es su día y quiere celebrarlo


con guitarra y con cajón.


 


En enero nació esta limeña,


que ama a su patria con todo el corazón


y que respira poesía


en cada centímetro de su balcón.


 


Edith Elvira Colqui Rojas – Perú


16 de  enero del 2026




miércoles, 14 de enero de 2026

Gracias por este diploma por mi poema a los Reyes Magos




ENAMORRASE ES UNA BENDICIÓN






ENAMORARSE ES UN A BENDICIÓN (soneto clásico)
respuesta a Amor, amor, amor de Luis Perez


Claro que enamorarse es bendición,
 es regalo del cielo dadivoso
 diamante reluciente fabuloso,
 que nutre nuestra vida y corazón.

Con mimos y caricias de su son
 es quid de la salud maravilloso
 y en su perfume grato delicioso
 arrulla el sentimiento y la ilusión.

Estar enamorado es don divino,
 sentir sus plumas suaves nos deleita;
 bienestar y sosiego dan sus rosas.

Tiene la sabrosura del buen vino,
 las sombras y tristezas nos afeita;
 sus uvas de placer son deliciosas.

Edith Elvira Colqui Rojas – Perú
14/01/2026  ©

sábado, 10 de enero de 2026

El camino de la flor azul





El camino de la flor azul

 florecen en medio de la tormenta"

El camino de la flor azul
no fue una vía de rosas
ni de estrellas;

fue un sendero variado
de chispas de alegría,
de azul poesía
y de manantiales profundos de penas.

Tuvo que atravesar muchas pruebas
para ser digna de la vida eterna.

Abrió sus pétalos bondadosos,
aunque no olieran
los mismos perfumes amorosos;

tuvo que permanecer enhiesta
mientras la tormenta recorría sus tallos,
y ser valiente guerrera
cuando muchos de sus sueños
caían como hojas al suelo.

Frente a la sordidez del mundo,
fabricó su paraíso de flores azules
y entregó lo mejor de su luz
a su mundo lleno de cruces y desafíos.

La flor azul descansará
un día de sus afanes,
y el paraíso de las flores
acogerá sus alas blancas.

Edith Elvira Colqui Rojas – Perú

Nota: La flor azul soy yo


Mi poema : El camino de la flor azul narra la travesía de un ser valiente que enfrenta tormentas y pruebas. A pesar de la adversidad, abre sus pétalos y entrega su luz, hasta que finalmente el paraíso de las flores acoge sus alas blancas. Un himno a la resiliencia, la belleza y la esperanza que surge del coraje.



viernes, 9 de enero de 2026

Gracias Empire Arts


Gracias Empire Art por este certificado de Excelencia en el concurso de poesía de su página
con mi poema LOS  OJOS DE FUTURO



YO CONFIESO, SEÑOR

.





YO CONFIESO, SEÑOR

Yo confieso, Señor,
que la espina de la inquina me ha punzado
al ver el despilfarro de unos
y el estómago vacío y callado de otros.

Confieso que he querido llorar al ver
al huérfano desamparado,
al niño explotado,
y me he quedado presa
en la impavidez de las letras.

Confieso también que he querido mentir a todos,
me he querido mentir a mí misma,
creer que vivo en un planeta de rosas,
donde no hay pobreza ni gente indigente;
que me he cubierto de boato y de sordera
para no escuchar noticias crueles
de hombres sin alma ni corazón.

Confieso que he sido un muñeco ciego,
que no me atreví a luchar por el necesitado,
que no le ofrecí mi capa
ni mi sombrero.

Confieso que soy poeta frágil,
que mi voz no ha alcanzado
las esferas de la UNICEF
para evitar lágrimas
de niños atrapados en la guerra.

Me hago un mea culpa,
me lanzo latigazos de conciencia
por querer vivir feliz
a espaldas de quienes lloran y gimen
en este planeta de dura piedra.

El dolor se reparte como mantas desiguales:
a unos apenas les rozan los hilos,
y a otros les cala hasta los huesos.

Porque si el sufrir es frazada inevitable para unos
y ajena sábana para otros,
quizá mañana se voltee la rueda de la vida,

y seamos nosotros
quienes necesitemos
aliños compasivos y la mano
de aquellos estigmatizados como pobres.

 

Edith Elvira Colqui Rojas-Perú


I CONFESS, LORD

I confess, Lord,

that the thorn of resentment has pricked me
upon seeing the extravagance of some
and the empty, silent stomachs of others.

I confess that I have wanted to weep upon seeing
the abandoned orphan,
the exploited child,
and I have remained trapped
in the impassivity of words.

I also confess that I have wanted to lie to everyone,
I have wanted to lie to myself,
to believe that I live on a planet of roses,
where there is no poverty or destitution;

that I have covered myself in pomp and deafness
so as not to hear cruel news
of men without soul or heart.

I confess that I have been a blind puppet,
that I did not dare to fight for the needy,
that I did not offer them my cloak
or my hat.

I confess I am a fragile poet,
that my voice has not reached
the spheres of UNICEF
to prevent tears
from children trapped in war.

I make a mea culpa,
I lash myself with conscience
for wanting to live happily
behind the backs of those who weep and groan
on this planet of hard stone.

Pain is distributed like unequal blankets:
the threads barely touch some,
and for others it pierces to the bone.

Because if suffering is an inevitable blanket for some
and a foreign sheet for others,
perhaps tomorrow the wheel of life will turn,

and we will be the ones
who need
compassionate comfort and the hand
of those stigmatized as poor.

Edith Elvira Colqui Rojas-Peru