
El cielo se arreboló, el cielo se arreboló,
alegrías y penas a su paso me dejó.
Las nubes púrpura recuerdan,
tu ausencia rota, quebrada, sin amor.
Las nubes naranja y amarillentas gritan,
Tú volveras, ¡Tú volverás!
y el cielo nuevamente,
se abrirá en sol de esplendor,
adiós tristezas
y dolor...
QUE INSPIRADORAS SON LAS TARDES ARREBOLADAS.
ResponderEliminarPrecioso cielo y una bonita poesia. Pocas veces he visto un cielo así. Un abrazo
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ResponderEliminarGracias por comentar qerida Maria píriz,aquí en Lima,por donde vivo veo diversas tardes arreboladas muy bellas.
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