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Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

viernes, 12 de julio de 2019

LA BRUJA DEL ÁRBOL (Cuento)








LA BRUJA DEL ÁRBOL (Cuento)

Anoche tuve un sueño fantástico, en lo profundo del bosque me internaba  y un camino misterioso a una casa verde me llevaba.
Era una casa extraña ubicada justo en el centro de la base de un árbol, estaba llena de telarañas verdes y hojas de papaya.
Toqué la puerta y nadie me escuchaba, así que grité más fuerte:
- ¡Hay alguien aquí!
Entonces una voz ronca me dijo muy molesta:
¿Quién osa tocar a estas horas mi puerta?

Era una bruja muy fea llena de verrugas y con un vestido negro andrajoso que al verme me sonrió, pero yo notaba que era una risa fingida.
Me invitó a pasar amablemente
me dijo que me sentará que me iba a invitar una sopa
y yo inocente la creía tan buena,
pero algo había en ella que no me gustaba
 así que fui a su cocina despacito a ver que tramaba y la escuché decir:
-¡Ja, ja le daré a esta niña mi pócima embrujada,
 quedará muy seca como una rama y en un dos por tres me la comeré como una rana!

En el acto salí despavorida de esa casa  pero la bruja al ver que huía detrás de mí corría subida en su escoba alada. Yo apretaba el paso muy asustada y al llegar a un río que no podía cruzar, me eché llorar, pues mi suerte estaba cantada, pero de sus aguas salió un viejo anciano que me dijo:
-Hija no llores, soy el anciano mágico de las aguas y te defenderé de ese bruja malvada, le haré uno de mis hechizos y quedará convertida en rana y  cuando la bruja  apareció para atraparme, el anciano levantó su vara de palo y convirtió a la bruja en una rana morada, muy fea pero con cara humana.

Yo me alegré que la bruja ya no me atrapara y agradecí al anciano su ayuda y la bruja se quedó viviendo en los pantanos solitaria, pues los sapos verdes se asustaban de su piel morada.

Así terminó mi sueño y me desperté agitada, mi madre me preguntó qué me pasaba y le dije soñé con una bruja convertida en rana morada y mi madre de la risa se mataba y me dijo: hija solo es un sueño de realidad lejana.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados©

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ANCIANOS EN LOS ASILOS OLVIDADOS

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ANCIANOS EN LOS ASILOS OLVIDADOS
Ancianos en los asilos olvidados,
como rocas, como piedras, que no sienten nada,
¡Pero ellos sienten!
Sienten el garrotazo del olvido,
sienten el hielo frío del abandono,
sienten la falta de amor de sus hijos y familiares.

Miran todos los días por esa puerta,
a ver si alguien los visita,
sus ojos perdidos en la nada,
sus estómagos vacíos de  ternura.
Atendidos por personas que no los quieren,
que les atienden en todas sus necesidades,
pero que no les dan el calor de la sangre de sus vástagos.


Ancianos
que esperan la muerte,
que pasan sus días en tumbas de silencios,
en terremotos de dudas:
¿Que hice para que me traten así?
¡Acaso comida, techo, educación, a mis hijos no di?
¡Qué hice yo para merecer este martirio cruel!
"Soy una piedra olvidada
y solitaria
sin luz ni calor de hogar,
entre paredes frías y gente que no conozco,
mejor me valiera morir que vivir así,
esto no es vida para mí"

El anciano del asilo de la calle diez
ayer murió,
en una tumba fría expiró,
nadie sus últimos restos veló,
en mustio abandono su cuerpo se enterró.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados©
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IMPACIENCIA

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IMPACIENCIA
¿Porqué tanta impaciencia contra los ancianos?
¿Por qué si no oyen algo, renegamos?
¡Por qué cuando se ensucian el vestido
alimentándose, les gritamos!
¿Acaso que ellos nos atendieron de niños
no nos acordamos?
¿Acaso cuando lavaban nuestros pañales nos gritaban?
¿No recordamos que  cuando no había lo suficiente en el hogar,
muchas veces, por nosotros dejaron de vestir y de comer?

Recuerda la vida da vueltas,
y quizás a nosotros mañana nos den el mismo trato.

¡En los asilos no los abandonemos!

Ellos son nuestro árbol de sabiduría y bien,
y como tal debemos venerarlos.

Ellos un día por nosotros, duro por la vida lucharon,
no merecen el desprecio de nuestros clavos.
De amor y comprensión debemos rodearlos.
Besar sus manos trabajadoras que por nosotros se rajaron;
besar su frente arrugada que por nosotros tanto se preocuparon.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados©


jueves, 11 de julio de 2019

¡Pobre anciano!

Duro
¡Pobre anciano, congelado por el hielo de la soledad!
¡Pobre anciano, sufriendo el  frío  de la indiferencia!
Pobre anciano, sintiendo hambre y sed de ternura.

¿Alguien te alcanza una colcha de consuelo?
¿Alguien vela tu sueño cuando tienes miedo?

Se congelan en las horas
esperando la visita de sus familiares y amigos,
se congelan sus sueños esperando  el calor de sus hijos.

Siente frío, en las manos en la cara, en los huesos, en el alma.

Un día quedarás completamente congelado
a esta vida,
y quizás los que no te consolaron,
quedarán con la conciencia intranquila.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados


UN CUADRO DESPINTADO


UN CUADRO DESPINTADO Ahora tu imagen en mí 
es solo un cuadro despintado,
con tez deslucida y alicaída,
por las flechas del olvido atravesadas.

Ahora es negro tu panorama,
no figuras en mis pentagramas;
rama seca es tu recuerdo,
¡Al verte, solo
humo veo!

Ya no eres día,
tu nombre se hizo fúnebre noche en mi mente.

Te contemplo
una y otra vez
y no me acuerdo ni tu nombre.
El agua del tiempo 
borró tu rostro
y solo quedan tus pinturas desgastada en mi corazón.

¡Lo siento!, un cuadro despintado 
eres hoy, en la sala de mi vida.

Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados




YO TE AMÉ SIN CONDICIONES (Décimas espinelas)

    


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YO TE AMÉ SIN CONDICIONES (Décimas espinelas)

Yo te amé sin condiciones
sin miedos ni mezquindades,
en tu luz y oscuridades;
sin dobleces, ni presiones.
Te ofrecí mis atenciones
y  fui ostia de amor sagrada
en ternuras decorada,
pero tú no valoraste
mi frutal y me dejaste,
¡Mi amor de ti lo arrancaste!

      
Es inútil que regreses,
es en vano que me llores,
¡Ya encontré vinos mejores!
Aunque de amor me vistieses.
Tus sortilegios tendieses
y yo jamás volvería,
¡No, tu pan no comería!
Aunque tenga inanición,
¡Lo tuyo fue vil traición!
Penas solo cosería.



Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados

A LA POETISA CELY VARGAS

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A LA POETISA CELY VARGAS

A la poetisa Cely bella,
van dirigidas mis letras,
por ser gran persona y buena poeta.

Nunca metida en chismes, ni problemas,
dedicándose siempre a su pasión las letras.
Es una poeta ejemplo
una persona maravillosa,
y además valerosa
pues sale de los contratiempos
como si fuera una bella rosa.

Así la queremos 
tan sencilla y bondadosa.
Cely, amiga hermosa
para ti van mis letras 
madre, amiga, poeta hermosa.


Autora Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos Reservados