Cielo de palabras
Amo el cielo de las palabras,
su voz altisonante,
su silencio de caracoles,
su grito ahogado,
queriendo desvelarlo todo,
y su paz serena,
esperando cazar flores de las piedras.
Amo sus mariposas bailarinas,
las volteretas de sus metáforas,
su cara de león, ciervo y cordero,
sus carros alegres,
el sol de sus ventanas,
sus conejos libres,
el llanto de sus terneros.
En el cielo de las palabras
nos movemos los poetas;
caminamos entre ángeles inspirados,
polvos mágicos caen sobre nuestras cabezas.
Dios mueve nuestros dedos,
habita su trono
en nuestros pensamientos,
nos dicta cada solfeo
y enseña los melismas y vibratos.
El poeta copia y pega en su archivo
lo que el Todopoderoso le regala
de sus copas divinas.
Allí el vate recibe honra:
¡Salve, poeta!
En este cielo
el hombre besa al hombre,
el cabrito puede jugar con el león.
Las palabras se alinean
en un sistema armónico insondable.
Edith Elvira Colqui Rojas, Perú
(Licenciada en Lenguaje y Literatura)

No hay comentarios:
Publicar un comentario