© SOY UN PEZ SOÑADOR

SOY UN PEZ SOÑADOR

Busco peces con plumas doradas comprometidas, peces con zapatos de tierra... Este poema lo podéis seguir leyendo en las plataformas que siem...

jueves, 17 de mayo de 2018

Mi tristeza



 [​IMG]

Hoy la tristeza quiere roer mis huesos, 
me ataca por la espalda,
me araña los ojos y sangran...
Hoy la soledad y el vacío
son mis huéspedes obligados.
Y yo las recibo desganada.

Hoy la tristeza 
quiere hacer sus nidos pajaritos,
en mi corazón.
Y no se consuela con nada.
Todo le suena a vacío y tedio,
sus largas cabelleras tapan los ojos de la alegría
y la ilusión.

¡Oh, tristeza, mujer macilenta,
vete a llorar a otra puerta, desconsolada!
Ya he sufrido mucho, de la vida sus llagas,
y no quiero volver a repetir
el escenario del drama.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas -Perú - Derechos reservados

Mujer tatuada


Resultado de imagen para pinterest mujer tatuada libre de derechos

Quise borrar las marcas de tu amor malsano,
pero me tatuaste el cuerpo con tus manos y tu piel.
Ahora soy mujer tatuada,
marcada en amor por ti,
te llevo marcado en mi piel,
tus marcas nunca las pude borrar.


Mujer tatuada en tus besos y caricias algodonadas,
tatuada en tus vicios de amor,
en todo lo que tú te deleitabas.
Ahora en mi espalda desnuda, tus ojos me miran,
en mis pechos llevo las marcas de tus besos.
Mi cuerpo entero está tatuado de ti.
¿Cómo pretendes que viva así?

Ven ya, baja al rosal de mis pieles
y bórrame las marcas de tus deseos.
devuélveme los retazos de mi vida,
la vida que tenía antes de conocerte.

¿Crees que puedo, vivir feliz así?
Quiero ser feliz de nuevo,
¡Quítame tus marcas!
Quiero volver a sonreír.

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados de autor

Deuda ecológica



[​IMG]
Los países desarrollados,
nos deben la deuda ecológica,
que ya lo dijo el Papa.
¿Cuánto desorden y calentamiento global,
cuántas sequías, terremotos, inundaciones huracanes,
y demás desastres tendremos que soportar?



El daño causado no tiene marcha atrás,
(Los agujeros seguirán creciendo, la contaminación ya hizo mella)
Pero sí podemos amenguar sus daños,
dejar de contaminar.
Por estas deudas nuestros países sus deudas deben condonar.
¿Qué vamos a pagar si ya propiciaron
daños a nuestra tierra, a nuestras familias, a nuestras futuras generaciones?



Deuda ecológica:
nuestros bosques en incendio,
nuestros ríos desbordándose,
enfermedades nuevas y variadas en la gente.
Huracanes de muerte.



Dios mío hasta dónde puede llegar la codicia humana,
¿Hasta dónde el ansia de poder y dominar?
¿Nuestros recursos naturales muertos
nuestro espacio y mar contaminados,
a quién le vamos a cobrar?



Dios mío has un agujero de solidaridad
de responsabilidad en el corazón del hombre.
Con la tierra devastada
nadie va a disfrutar.



Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados

¡He resucitado!



[​IMG]

He resucitado,

en tus ojos curvos,

en tus besos laminados,

y en tus caricias mariposas.

¡Sí, en ti, he vuelto a vivir!


Tus ojos estrellas,

abrazaron nuevamente a mi alma 

le dieron plenilunio.

Tus mañanas regadas 

dieron vida a mis flores 

¡Ya se secaban!

Y viniste tú

cual rocío resucitador,

lloviste en gotas de amor.

Y viví 

al fin viví...


Vida mía, tú me enseñaste

horizontes nuevos

en los altillos de tu ser,

borraste las lágrimas

que el pasado

sembró en mí,

secaste sus huellas. 

Dadivoso me ofreciste, 

flores serenas de paz y amor.

Ahora vivo plena, 

¡Resucitada!

Tu amor, me hizo revivir.



Autora: Edith Elvira Colqui Rojas - Perú - derechos reservados

miércoles, 16 de mayo de 2018

La tierra se muere


[​IMG]


La tierra se muere,


ya no aguanta tanta contaminación

ni el egoísmo ciego.

No aguanta la falta de agua,

de bosques

ni de recursos.

No aguanta los humos tóxicos que dañan su capa,

se recalienta

y quema... y quema.


La tierra se muere

despidamos al verde

a los ríos cristalinos,

a las mariposas,

a la variedad de peces y flores.

¡Cuánta belleza muriendo señores!


La tierra se muere 

y nadie le quiere comprar el cajón

ni siquiera los que la van matando.

El hombre es experto para destruir lo bello,

La ambición le ciega,

la soberbia lo mata.



La tierra está dando sus gritos de auxilio 

en los terremotos, cambios climáticos, inundaciones, incendios, huracanes y demás.

¿Por qué esperar ver cadáver para socorrerla?

Si la dejamos sola y no hacemos nada

muy pronto el sol y la luna se apagarán

y quedaremos en oscura tiniebla.

No tendremos agua ni alimentos.

La tierra morirá y con ella,

los hombres que no supieron cuidarla...


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados 



El sapo Alfred




El sapo Alfred, 

se ha enamorado de la rana Tomasa,

todos los días con su mandolina,

ensaya lindas tonadas para su amada:



Ranita Tomasa

me tienes loquito

enamorado,

¡Cómo barres tu casa!

¡Cómo te pones tus lazos coqueta!

¡Ay, rana Tomasa,

linda criatura,

por tu cariño

yo dejo mi casa!


El sapo Alfred,

se sienta en su silla, 

ajusta las cuerdas de su mandolina,

y ensaya su segundo canto enamorado:


Ranita Tomasa,

ranita Tomasa,

cuando te miro el corazón se me acompasa.

La sangre se me alborota,

y se me abrasa.


Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados

Las lágrimas que lavan el alma




Las lágrimas que lavan el alma,

son,

las que se destilan

por los golpes de la vida;

por una enfermedad o por un suceso aciago.

Las lavan cual lejía,

las purifican y clarifican

para prepararla,

para dejarla impoluta, inmaculada,

para el encuentro feliz con el padre del cielo amado.


No temas las lágrimas

que ruedan por tus mejillas,

en este mundo acibarado.


Allá arriba muy lejos,

te espera un destino añorado,

tus lágrimas serán borradas

en gozo y júbilo serán transformadas.

¡Ay, estás lágrimas blancas!

Son lágrimas que lavan el alma.


Poco a poco,

se disolverán como bolas de azúcar

y en ríos de paz nadarán.

Y al fin sonreirás contento, muy feliz.

*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas-Perú-Derechos reservados