
¿Y qué corona
tengo yo?
para que yo viva aquí segura,
en una casa de material noble,
y tú vivas en los cerros,
mordiendo el polvo de la pobreza,
arañando las tazas del hambre.
¿Y qué corona tengo yo?
para almorzar un bisté,
y tú no tengas para el desayuno ni el té.
¿Y qué corona tengo yo?
para vivir descansada y tranquila,
y tú viviendo en angustia y ansiedades,
por conseguir el pan
de cada día.
Y qué corona tengo yo,
para vivir en dichas y alegrías
y tú pases la vida en angustias
y sin comodidades.
¿Y qué corona,
para vivir en paz yo,
y en otros países,
muchos hermanos,
vivan el calvario de la guerra?
¿Dime que corona, que estrella, que sol tengo yo?
para gozar de estos privilegios,
de estas dádivas y beneficios?
Corona,
corona a unos les da la vida,
y a otros andar de capa caída,
¡Qué injusta,
qué injusta es a veces la vida!
Tenemos algunas coronas
y ni la agradecemos,
porque creemos que nos la merecemos.
Quizás un día nuestra corona caiga,
y veamos lo dura que es la vida.
¿Qué harías si el pobre te pidiera tu corona,
y si te pidiera cambiar tu corona por su vida?
¿La cambiarías?
Corona, corona
tienen algunos en sus cabezas.
Y a otros solo les queda,
contar las lágrimas de su pobreza,
o recoger las balas de las guerras,
que llueven día por sus cabezas.
*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas- Perú - derechos reservados
para que yo viva aquí segura,
en una casa de material noble,
y tú vivas en los cerros,
mordiendo el polvo de la pobreza,
arañando las tazas del hambre.
¿Y qué corona tengo yo?
para almorzar un bisté,
y tú no tengas para el desayuno ni el té.
¿Y qué corona tengo yo?
para vivir descansada y tranquila,
y tú viviendo en angustia y ansiedades,
por conseguir el pan
de cada día.
Y qué corona tengo yo,
para vivir en dichas y alegrías
y tú pases la vida en angustias
y sin comodidades.
¿Y qué corona,
para vivir en paz yo,
y en otros países,
muchos hermanos,
vivan el calvario de la guerra?
¿Dime que corona, que estrella, que sol tengo yo?
para gozar de estos privilegios,
de estas dádivas y beneficios?
Corona,
corona a unos les da la vida,
y a otros andar de capa caída,
¡Qué injusta,
qué injusta es a veces la vida!
Tenemos algunas coronas
y ni la agradecemos,
porque creemos que nos la merecemos.
Quizás un día nuestra corona caiga,
y veamos lo dura que es la vida.
¿Qué harías si el pobre te pidiera tu corona,
y si te pidiera cambiar tu corona por su vida?
¿La cambiarías?
Corona, corona
tienen algunos en sus cabezas.
Y a otros solo les queda,
contar las lágrimas de su pobreza,
o recoger las balas de las guerras,
que llueven día por sus cabezas.
*Autora: Edith Elvira Colqui Rojas- Perú - derechos reservados
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